Queros

Comunidad Nativa de Queros – Reserva de Biosfera del Manu
Subscribe

El territorio ancestral y el territorio de la concesión

April 25, 2010 By: queros Category: Cultura

El territorio ancestral y el territorio de la concesión, ¿yuxtaposición o invisibilización?

Este artículo se enmarca dentro de un trabajo de reflexión sobre la territorialidad entre los wachiperi de la Comunidad Nativa (C.N.) Queros con respecto al territorio de la Concesión Haramba-Queros, que es también reconocido como parte del territorio ancestral. De forma específica, queremos abordar: 1. El “sentido de lugar” (Santos-Granero 2006) que se construye en la relación de los wachiperi con el bosque de la concesión y las chacras de la comunidad nativa. 2. Las diferentes territorialidades (zonificación con fines de conservación e indígena relacional) en juego dentro del espacio de la concesión y 3. Cómo esta última territorialidad indígena se va re-semantizando con la introducción de nuevos mapas que delimitan el territorio de la Concesión Ecológica Haramba-Queros.
En nuestros días, se suele asociar “territorio” con un espacio político delimitado “con marcas geográficas” o líneas de frontera al interior de las cuales se construye un sentido de pertenencia y se ejerce un control sobre los recursos. Esta frontera no permite una superposición con otras líneas de frontera. Esa definición de “territorio” es asociada al principio de soberanía de los estados nacionales.
Algunos antropólogos han puesto de manifiesto que el territorio nativo ancestral podría acercarse más bien a una noción de hábitat, entendido éste como un espacio en el que se reproduce material y socialmente un grupo humano y que permite superposiciones con otras especies o colectivos. Así pues, en ese territorio pueden coexistir varias territorialidades a partir de “Centros” que se expanden, entrecruzan y compiten con otros centros (Echeverri 2004). El bosque juega un papel preponderante en la dinámica de complementariedad, coexistencia o competencia por los recursos disponibles entre diferentes colectivos y especies.
El escenario territorial de los pueblos nativos es, por supuesto, bastante más complejo que el modelo de redes de nichos que está prestado de las ciencias naturales y en particular de la etología, como bien señala el antropólogo J.A. Echevarri (2004). Por eso, optamos por incorporar el concepto de “lugar”
El territorio, en tanto se constituye en un “lugar” y no en un espacio abstracto, permite la construcción de un “sentido de lugar” (Santos-Granero 2006), comunitario. El “lugar” se reviste así de connotaciones simbólicas que construyen un sentimiento de apropiación por parte del colectivo residente, traducido en “nuestro territorio”. Y de forma dinámica, un sentimiento de pertenencia con respecto al colectivo imaginario, expresado en un “nosotros”, los wachiperi de Queros. Así, el territorio ancestral conjuntamente con la lengua nativa y los chamanes (watopakeri), en tanto líderes espirituales, es considerado un elemento central en la configuración de identidades ancestrales indígenas en la Amazonia (Bilhaut 2003).
De otro lado, los procesos políticos y sociales operados en el Perú en los años sesenta y setenta plantearon una agenda pendiente con los campesinos comuneros andinos y, posteriormente, con los colectivos indígenas amazónicos. El Estado peruano, bajo la conducción del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas, crea las “comunidades nativas” con personería jurídica y les reconoce extensiones de territorio en la selva peruana. Esta territorialidad no escapa de la lógica de ordenamiento territorial del Estado que traza líneas de frontera excluyentes cuando el escenario más familiar hasta entonces era el de espacios (“nichos”, “corredores”) compartidos o superpuestos entre diferentes colectividades de nativos o mestizos.
Recientemente, la delimitación por hitos de la Concesión Ecológica Haramba-Queros tendría un impacto poco considerado por los diferentes interlocutores: el de dar más visibilidad a las “marcas” del territorio ancestral wachiperi (el bosque de la concesión) y, por lo tanto, mayor legitimidad para su ocupación y uso. En última instancia, la Propuesta Técnica elaborada para obtener la concesión menciona la existencia previa del territorio ancestral de los wachiperi.

Irma del Águila Peralta

Comments are closed.